jueves, 11 de diciembre de 2008

Biografía de Carlos Gardel (Versión Tucumana)



Universidad Nacional de Tucumán
FACULTAD DE PSICOLOGÍA


XVII Jornadas Científicas de Estudiantes de Psicología



“CANTARLE A GARDEL”
ANÁLISIS SOCIAL Y PSICOANALÍTICO DE UN MITO


Autora:
Díaz, Natalia Guadalupe
Estudiante de Psicología UNT.
Aportes:
Orfali, Luciana:
Estudiante de Licenciatura en Historia UNT.
Profesora de Literatura graduada en la UNT.
Chalandon, Melanie
Estudiante de Ciencias Políticas, (Alumna de “Antropología Filosofica” 2006, Facultad de Filosofía y Letras, UNT. Estudiante de Intercambio, Francia)
“CANTARLE A GARDEL"
ANÁLISIS SOCIAL Y PSICOANALÍTICO DE UN MITO ”
Marco teórico: Psicoanálisis: concepto de ideal, masa, identificación, verdad histórico vivencial. Desde la psicología social: la articulación del contexto socio-histórico y la subjetividad, concepción de sujeto. Noción de mito de la antropología cultural.
Objetivo: Explicar la construcción y vigencia de Carlos Gardel como un mito; articulando conceptos del marco teórico citado con representaciones sociales actuales de los tucumanos.
Abstract: Los pueblos van forjando sus culturas, sus ideales y sus mitos, en torno a deseos e ilusiones compartidas socialmente. El tango y Carlos Gardel reflejan estas construcciones, las que analizaremos en su origen y en la actualidad, para poder observar su vigencia en Tucumán.
Introducción: ¿Por qué un cantante popular puede generar un fenómeno de devoción? ¿Por qué un aura mítica envuelve la figura del Morocho del Abasto?
A partir de un análisis de las representaciones sociales de los tucumanos acerca de Gardel, se pueden rastrear algunos procesos de construcción de una cultura popular, de un ideal, una posibilidad de identidad, un mito. Procesos que reflejan una creación colectiva; basada en conflictos, deseos y necesidades de una comunidad. En estas construcciones lo decisivo no será la verdad, sino la ilusión.

Desarrollo

EL TANGO COMO EXPRESIÓN CULTURAL POPULAR
La cultura popular
Para Balandier, la cultura no es algo dado sino una herencia que se transmite de generación en generación. Es una construcción que se inscribe en la historia, más precisamente, en la historia de las relaciones de los grupos sociales entre sí. Este autor afirma que para analizar un sistema cultural es necesario analizar la situación socio-histórica que lo produjo tal como es.
Tomando algunas ideas de Denys Cuche acerca de la cultura popular, la caracterizaremos como: una construcción histórica que nace de la cotidianeidad y a la vez, la define. Como proceso de construcción histórica, en resistencia a la clase y a la cultura dominante, poniendo de manifiesto ideologías, necesidades, concepciones de arte y cultura. Esto define a su vez, cómo hacerla y con qué recursos.
La cultura popular surge en oposición a otra.

El tango en dos momentos históricos
El tango nace en el puerto de Buenos Aires y el de Montevideo, a partir de complejos procesos sociales, en una etapa de consolidación del estado argentino. Surge y se difunde en las décadas cercanas al primer centenario de la independencia. La población de estas ciudades estaba conformada por campesinos pobres provenientes de España e Italia; rusos que escapaban a la represión; árabes explotados y judíos perseguidos; además, el tango tuvo una gran influencia de la cultura negra. Se daba, también, un fenómeno de migración interna en el que la gente del campo (peones desempleados) se dirige a las ciudades y terminan radicándose en las periferias. En esta época Gardel codifica y define al género, lo saca de los suburbios y lo lleva por el mundo.
Los proyectos políticos que buscaban poblar estas ciudades dieron como resultado una población heterogénea en lo cultural, en los orígenes, y en las lenguas; a raíz de esto se emprendieron políticas de homogeneización, principalmente a través del sistema educativo.
El tango proporcionó modelos de conducta a los hombres y mujeres en sus diferentes edades y roles (“los amigos”, “la madre”, “la joven ambiciosa”, “el malevo”, etc.).
El tango y Carlos Gardel nacen en un periodo histórico de consolidación de nuestro país y de una intensa búsqueda y construcción de la identidad. Se reactualiza hoy, en el contexto de la globalización, que descalifica o niega la identidad y las culturas nacionales y locales para propiciar el dominio económico, pero además porque trata de frenar la búsqueda de una recuperación de la historia y la identidad de los pueblos.
La identidad, el patrimonio cultural y la cultura popular, son procesos que se configuran en una interdependencia recíproca; son construidos, transmitidos vigentes por una acción social, por la memoria colectiva del pueblo, que las forjó a fuerza de luchas y contradicciones. Además, son el producto de una síntesis de las necesidades objetivas y subjetivas, y cómo resolverlas con los medios que tenemos a nuestro alcance. Estos procesos son respuestas creativas del pueblo, que reflejan un protagonismo social. *

CARLOS GARDEL
Es un cantante popular argentino que llegó a ser objeto de devoción, un símbolo argentino indiscutible, reconocido mundialmente. Cuenta con una vigencia sorprendente hoy a 71 años de su muerte. En San Miguel de Tucumán, en el presente año, contabilizamos siete homenajes realizados en su honor, recordando la tragedia de Medellín.
Perduran en la memoria colectiva de los tucumanos datos y misterios acerca de su vida; no hay quien ignore quién es o discuta su importancia.
En investigaciones más o menos científicas, y en las representaciones sociales, abundan las contradicciones acerca del origen, la sexualidad y la muerte de Gardel, entre las más relevantes.
En la recolección de datos acerca de Gardel, realizada a través de entrevistas semidirigidas en la capital tucumana, administradas a 80 personas de diferentes edades, (la mayoría estudiantes universitarios), obtuvimos datos y relatos heterogéneos; algunos que pretendían objetividad y otros con grandes cargas emotivas. Todos los encuestados lo conocían y tenían algún dato para aportar, hasta las personas que no se interesaban en el tema. Pudimos comprobar el alcance de su fama y persistencia en la memoria de los argentinos (en este caso los tucumanos) a través del tiempo.

¿QUIÉN ES GARDEL PARA LOS TUCUMANOS?
Constuyendo un relato a través de los datos obtenidos en las entrevistas podemos decir que:
-Es en primer lugar un artista, un intérprete, un creador, cantor, compositor y actor (Ha realizado películas en Francia y Estados Unidos). Desarrolla estas actividades dentro del tango como género musical, pero también dentro de la “música popular“ o la “música criolla”.
Su particularidad radica en su voz: es su esencia, su identidad, su importancia; es reconocida entre todas como la mejor. Es innegable que “Gardel cada día canta mejor” como reza el dicho popular (varias veces evocado durante esta investigación). Esta frase revela la relación entre su voz y su inmortalidad, que también se relaciona con su capacidad creadora.
Su voz es maravillosa, emocional, técnicamente pulida, con un estilo incomparable: “su canto era una palma para el alma”.
Es el creador del tango, el padre del tango, el que lo sacó de los barrios populares y lo llevó a Europa y a Estados Unidos.
Será recordado por siempre.
- A pesar de las dudas sobre su nacionalidad y de que no siempre vivió en este país, es un embajador argentino en el mundo, un emblema. “Es uno de los mayores referentes de nuestra querida Argentina”. Llevó nuestra música por el mundo, “es nuestro orgullo, por eso lo recordamos con mucho cariño”.
Además de embajador, es para todos, un héroe o un bienhechor de la humanidad y en especial para los argentinos y los tangueros.
-Era el hijo de una lavandera; su madre era soltera y se dice que su padre era un hombre de clase alta. En su niñez fue muy pobre.
Le dicen el Zorzal criollo, el Morocho del Abasto, el Morocho de la Esquina.
Era un santo y un pecador:
Era un modelo de identidad; un tipo derecho, generoso, buen amigo, bien porteño; un ser humano muy querido. Un hombre joven, atractivo; las mujeres morían por el. En su rostro lucía una eterna sonrisa; usaba “gomina a rolete”, sombrero, bufanda, y estaba siempre impecable, elegante. Tenía una presencia muy varonil. En las películas se lo veía muy blanco, casi luminoso.
Padecía una enfermedad que lo obligaba a hacer mucha gimnasia.
“Le gustaba mucho la joda”. Era adicto a la droga; tenía muchas deudas; estuvo preso en la Patagonia; era narcotraficante y “hacía trata de blanca”. “Vino escapándose porque era un desertor”. Tuvo un hijo que no reconoció y él era hijo del primo de su madre.
En cuanto a su sexualidad se dice que era mujeriego, y/o impotente por su enfermedad; también que era homosexual.
- Su origen es un misterio ya que existen muchas versiones, entre ellas: que nació en Francia, Argentina, Estados Unidos, Uruguay; España, Italia o en un barco en el Río de la Plata. “Me gustaría decir que es argentino”. Lo adoptamos como nuestro o él nos adoptó; su carrera y su arte fueron argentinos. “Era argentino porque nos representó en el mundo con el tango”, “era argentino porque vivió acá”. “Simboliza la identidad porteña”.
- Su muerte trágica es la muerte de los ídolos. Murió en Medellín, al regreso de Estados Unidos de filmar una película.
“La pelea con Le Pera hizo perder el control al piloto”.
“Tal vez no murió y se escondió porque quedó quemado y deformado”.
“Algunos dicen que lo vieron después del accidente”
“Murió a los 33 años” (repetido en las entrevistas 5 ocasiones).

LA REPRESENTACIÓN SOCIAL DE GARDEL: UN MITO
El mito es un relato construido por un pueblo; es una historia ejemplar y significativa considerada verdadera; es objeto de fe o devoción. Este relato se construye de manera simbólica. Pueden realizarse sobre él, diversas interpretaciones y quedan siempre zonas misteriosas. Hay múltiples versiones, contradictorias, sobre los orígenes, la trayectoria vital y la muerte del zorzal criollo.
Tomando la idea del mito como acto fundador, podemos decir que Carlos Gardel de alguna manera marca los orígenes de la música ciudadana. Con su canto define un estilo que será imitado por muchos cantantes. La imitación sirve para reactualizar el acto fundador de la historia de la comunidad. Es para muchos el creador o el padre del tango.
Este cantante es un inmigrante pobre (al igual que muchas personas del suburbio porteño), pero sin embargo logra construir y difundir una cultura que sintetiza una forma de identidad argentina. A partir de esto se puede superar la angustia ante la pregunta de cómo ser argentino cuando uno viene de un barco, esta respuesta le otorga, de algún modo, sentido a la vida. En las letras de los tangos, muchos compuestos por nuestro artista, se dice cómo vivir, cómo relacionarse con el mundo Y esto de alguna manera proporciona dominio sobre las cosas. En las encuestas se preguntaba por el origen de la familia y apellido de los entrevistados y por la nacionalidad de Gardel, en ambos casos hubo una heterogeneidad de respuestas, dudas o múltiples respuestas. El Morocho refleja y responde al misterio del origen “era argentino porque vivió acá”, “adoptó a la Argentina como patria”.
El mito es esencial y constitutivo del ser humano; es un relato dramático que plantea las preguntas más fundamentales de la existencia. El mito del Zorzal habla de un nacimiento misterioso y de una muerte trágica, y estos elementos son los más recordados por las personas, aunque con diferentes datos y teorías.
Gardel es para el pueblo un héroe creador, un modelo. Luego la comunidad lo perpetúa a través de diversos rituales. Entre ellos: los que se realizan en todo el mundo, recordando su nacimiento y muerte, con diversos formatos: recitales, milongas, conferencias, etc; En el cementerio de la Chacarita peregrinan los “fieles” quienes le encienden velas en el monumento y cigarrillos en la mano de la estatua de bronce; además le llevan ofrendas, toman mates o rezan a sus pies.
El relato mítico, como creación colectiva y anónima, reúne conflictos, deseos, temores de una comunidad. Habla de la ausencia de plenitud en el hombre y es una constante búsqueda que pretende echar luz sobre angustiosas incertidumbres.
Gardel, como mito, es una realidad viva, no un pasado; desborda lo individual; brinda seguridad; expresa realizaciones de sueños íntimos de las personas; se proyectan sobre él cosas positivas o negativas, detalles insólitos, pero siempre exageraciones que lo hacen especial. La diversidad de características, las contradicciones, los apodos, los dichos populares, contribuyen a la construcción del ideal y también a alimentar algunas zonas oscuras del mito. Las personas, al relatar estas cualidades contradictorias, se muestran seguros y desarrollan sus testimonios con gran certeza.
Este relato se funda en una época y en una sociedad determinada; Gardel no se consagra como ídolo argentino tan sólo por su voz, sino por reunir características representativas o que tienen resonancia en el pueblo en ese momento histórico.
Un héroe civilizador de la historia universal y católica, para el pueblo argentino, es Jesús, quien comparte algunas características con lo que la gente dice acerca de Carlos Gardel, a saber: infancia pobre, nacimiento enigmático o misterio del origen; datos acerca de la madre, en cambio pocos en relación al padre; propicia modelos de conducta; es un bienhechor de la humanidad; muere joven trágicamente ¿a los 33 años? (diversas fuentes afirman que Gardel murió a los 45 años) “hacerlo morir” a los 33 años; trasciende en la historia; es recordado a través de rituales que se celebran las fechas nacimiento y muerte. Navidad y pascuas por un lado; y por el otro: el 24 de junio (1935) la muerte de Gardel y el 11 de diciembre (1890), que es su fecha de nacimiento, es el “Día del Tango”. En todas estas ocasiones se celebran numerosos rituales. Son elementos simbólicos comunes, que justamente se aplican en ambos relatos por ser modelos ejemplares de organización de sentidos para la cultura argentina. Todas las comunidades necesitan un héroe, un modelo que provea valores y pautas de comportamiento.

MIRANDO A ESTE RELATO DESDE EL PSICOANALISIS
Se pueden pensar relaciones entre las características del mito de Carlos Gardel y algunas conceptualizaciones psicoanalíticas. Las pondremos de manifiesto con el fin de pensar posibles razones acerca de las contradicciones que se dan al buscar la verdad en algunos aspectos de la vida de Gardel. Será una materia pendiente el análisis exhaustivo de tales articulaciones, o la refutación de las mismas. Solo buscamos abrir posibilidades que permitan realizar nuevas lecturas sobre un tema naturalizado, casi incuestionable; sin embargo, lleno de lagunas y oscuridades.
Gardel como ideal argentino, en su contexto socio-histórico, posibilitó la doble identificación que estructura libidinalmente la masa tanto entre los individuos como con el líder.

“Una masa primaria (…) es una multitud de individuos que han puesto un objeto, uno y el mismo, en el lugar de su ideal del yo, a consecuencia de lo cual se han identificado entre sí en su yo”. (Freud, 1930)

La muerte de Gardel, violenta, inesperada y prematura es decisiva en la trascendencia de este ideal popular.
Siguiendo las ideas de “Tótem y tabú” como el mito de origen de la cultura desarrollado por Freud, se pueden encontrar en Gardel características del padre de la horda primordial, por ejemplo: que gozaba de poder y privilegios, y poseía rasgos que lo hacían modelo para el resto del grupo. Ya como padre muerto, los individuos se podrán identificar a él, o incorporar sus rasgos. Pudieron pactar que nadie lo podrá superar. “Andá a cantarle a Gardel” es la expresión irónica de algo irrealizable ya que el canto de Gardel no tiene parangón: “Gardel cada día canta mejor”. Al Zorzal, como al padre asesinado, se lo honra y recuerda con un día festivo de reactualización del parricidio, son los rituales el día de su muerte.
Se dan en este relato fenómenos significativos de olvidos, distorsiones de la verdad objetiva o modificaciones del pasado. Esto explicaría por qué no se puede elaborar un relato sin contradicciones acerca de algo que sucedió hace menos de un siglo. La historia de Gardel contada por el pueblo no responde a la verdad objetiva sino a una verdad histórico vivencial que es una “idea delirante” o una ilusión que escondería un fragmento de la verdad olvidada, verdad que tuvo que sufrir desfiguraciones o malentendidos. Estas ideas delirantes cuentan con una certeza compulsiva. La verdad olvidada es efecto del trauma (que tiene un carácter sexual-agresivo), el olvido aparece como una defensa y aparecen también otros efectos: fijación o compulsión a la repetición. Lo traumático y sus efectos podrían tener relación con una culpa del pueblo por la muerte de Gardel. Es un parricidio en el sentido psicoanalítico de matar al ideal, al líder, como única posibilidad de superarlo. En este caso el pueblo podría sentir una culpa por la exigencia al Zorzal, la de mantener un nivel artístico y un vertiginoso ritmo productivo que lo llevaba a viajar constantemente como embajador de nuestra cultura.
Por otra parte, las desfiguraciones no son siempre errores sino ilusiones que están sostenidas desde un deseo, por eso carecen de una relación directa con la realidad.
Los entrevistados sostienen ideas que recibieron pero que no comparten, o no comprenden, como: “canta cada día mejor “ o “era un hombre muy atractivo” a lo que seguía casi en voz baja “pero a mi no me gusta”. Freud explica el fenómeno del incuestionamiento y la fe en ideas transmitidas socialmente, aunque estas ideas sean confusas o contradictorias:

“Si preguntamos en qué se fundamenta su pretensión de que se las crea, recibimos tres respuestas (…). En primer lugar, merecen fe porque ya nuestros antepasados creyeron en ellas; en segundo, poseemos pruebas que justamente nos son transmitidas desde esa época antigua, y, en tercero, está prohibido cuestionar tales dogmas. (…) llegamos así a este curioso resultado: justamente las comunicaciones de nuestro patrimonio cultural, que podrían tener para nosotros el máximo valor, pues su misión es esclarecernos los enigmas del universo y reconciliarnos con las penas de la vida, justamente ellas, decimos, no pueden aducir sino los más débiles testimonios en su favor.” (Freud, 1927)

Si bien el mito de Gardel brinda algunas respuestas a los enigmas de la vida, como el origen y la identidad cultural, deja poco claras esas mismas cuestiones.
Nietzsche también considera que las verdades son ilusiones, ideas compartidas o las “metáforas más usuales”. Este autor dice que “los hombres prefieren ser engañados a ser perjudicados”, ¿no será perjudicar a los argentinos empeñarse en demostrar que Gardel nació en otro país? “Las personas solo desean las consecuencias agradables de la verdad”. Es agradable pensar que el Morocho es argentino.

Conclusión
A lo largo de este trabajo, los entrevistados, los investigadores a los que recurrimos, nosotras mismas, nos vimos en la encrucijada de poner datos en duda y cuestionarlos en términos de verdad y mentira. Algunas personas nos decían, “cuando termine este trabajo… ¿Nos van a decir la verdad?”. Hablando acerca de Gardel, dice Gottling (1998) que nadie podrá modificar su pasado, pero queda el recurso de contarlo distinto. No importa cómo fue Gardel, sino como quiso y quiere la sociedad que sea, para que siga proporcionando el modelo que alivia y tranquiliza, que dio la medida para el galán, el cantante, el héroe y el argentino. El pueblo quiere (para su beneficio) que cante cada día mejor, aunque sepamos que es imposible… ¿Puede un muerto cantar mejor?
Lo que lo hizo grande no fue solo su voz o su sonrrisa (¿Estos elementos alcanzan para construir un mito?), fue la ilusión del pueblo que lo que lo constituyó en ideal, por encontrar en él un hombre que pudo codificar un elemento esencial en la identidad argentina: el tango, que es, además, reconocido en todo el mundo. Y esto pese a la incertidumbre del origen y pese a ser el morocho del abasto (Casi el negro del mercado, o del barrio).
La biografía de Carlos Gardel, oficial o no, y todos los elementos que hacen al mito, son una verdad histórico vivencial, nos preguntamos entonces: ¿Puede ser mentira lo que cuenta un pueblo sobre sí mismo?
El objetivo de este trabajo no es encontrar “la verdad” de Gardel, pero para los que querían la verdad al final del trabajo, no tenemos ninguna novedad: Los tucumanos dicen queGardel es argentino y “canta cada día mejor!”


BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA:
Cuche, Denys: “La noción de cultura en las ciencias sociales” Ediciones Nueva visión. Buenos Aires. Capitulo I y V (1999)
Carman, María: “Gardel cada día canta mejor… en el Abasto”. www.revistacontratiempo.com.ar (2005)
Freud, S: “El porvenir de una ilusión”. Editorial Amorrortu (1927)
Freud, S.: “Psicología de las masas y análisis del yo”. Editorial Amorrortu (1930)
Freud, S.: “Moisés y la religión monoteísta”. Editorial Amorrortu (1939)
Gottling, Jorge: “Tango melancólico testigo”. Ediciones Corregidor. “Carlos Gardel” (1998)
López Matteos, Carlos: “Sentir el tango” Ediciones Altaya. (1998) “El marco humano del Tango, Contexto histórico”
Nietzsche, F.: “Sobre verdad y mentira, en sentido extramoral”. Editorial Peninsula , Barcelona, (1988)
Quiroga, Ana: “Crisis, procesos sociales, sujeto y grupo” Ediciones Cinco, Buenos Aires Capitulo “Subjetividad y procesos sociales” (2005)
Racedo, Josefina: “Trabajo e identidad”, Ediciones Cinco, Buenos Aires. Capítulo: “Una nación joven con una cultura milenaria.” (2000)
* Fragmento tomado del trabajo “El tango en Tucumán: una cultura popular”